Blog de Javier Otxoa, Representante erecto del CIA, Colectivo Información & Agitación: Asociación cívica virtual instigada desde Pamplona / Iruñea con el único fin de Formar, Informar y Agitar conciencias y mentes. "Información y Agitación son una parte de razón, ladrillos, piedras, gasolina conforman la ración", La Polla Records, 1985. Recomendado por "Punk´s con cabeza corporation"
26.1.11
RECOGIDA DE FIRMAS PARA BAJAR EL SUELDO A LOS POLÍTICOS
25.1.11
INFIERNO, TORTURA Y EXISTENCIA DE AMBOS: DUDAS Y COINCIDENCIAS (CON ESPELUZNANTE NUEVO ENLACE!!)
El infierno, tal y como en nuestra infancia nos lo vendió la Santa madre Iglesia, ¿existe, en realidad? Nadie lo sabe, a ciencia cierta. Ni los Papas parecen tenerlo del todo claro (podéis comprobarlo pintxando aquí), y menos después de haberse cargado en su día la existencia del Limbo o, hace escasas fechas, Benenito XVI, el Purgatorio. Así pues, nadie está seguro a día de hoy de la existencia de la versión clásica del infierno, más allá de la de algunos sucedáneos suyos terrenales: el lugar donde presuntamente van los rockeros (seguramente la sala de heavy metal que aparecía en la película “El día de la Bestia”, del gran Alex de la Iglesia, a la que ya cantaran décadas atrás Barón Rojo, ente igualmente eterno), los últimos partidos del C.A. Osasuna o, por qué no decirlo, los cuarteles de la Guardia Civil, a tenor de lo que han contado los detenidos en las últimas “sacas” tras su paso por allí; algunos, para colmo, nada más recuperar la libertad, como Xabi Beortegi. Y decimos ‘para colmo’ no porque no nos alegremos de que su pesadilla haya llegado a su final, sino porque a la vista está en qué han quedado las graves acusaciones vertidas contra él, en ná de ná, al parecer. Y tantas hostias para eso, para acabar en la calle. Leyendo la crónica insetada el martes 25 sobre el infernal paso de Xabi por tan beneméritas dependencias, tras leer ésta, insertada hoy, nos hemos quedado con la siguiente frase, por él declamada en mitad de su calvario: 'vale, colaboro, hago lo que queráis', y, me voy a poner trascendente… me ha venido a la cabeza la siguiente reflexión: que el infierno, en caso de existir, está en esta vida, y que, al igual que a Dios -a su imagen y semejanza y según los intereses de sus creadores-, lo crean a diario los hombres, siendo una de las manifestaciones más inquietantes la tortura. La tortura en los interrogatorios, agresiones, angustia y dolor. Siéndolo por sus connotaciones especialmente sórdidas y sibilinas, sabiendo además como sabes que si lo denuncias, serás denunciado por calumniador. Y es que, al igual que en la España de Franco no se fusilaba (“en la España de Franco no se fusila a nadie; aquí el que falta es porque ha desaparecido”), en la sempiterna joven democracia española del siglo XXI no se tortura, faltaría más. Llegados a este punto, ¿a qué vienen estas líneas sobre la tortura y el infierno? ¿Tantas cosas tienen en común? No sabemos, toda vez que, además, la tortura la conocemos, pero el infierno no. En cualquier caso, leyendo el testimonio de Beortegi (principalmente esa estremecedora frase llena de impotencia, ‘colaboro, hago lo que queráis'), no he podido menos que recordar un capítulo de mi niñez: el cura que impartía Religión trataba de acongojarnos con la existencia del Infierno, y uno que yo me sé pensaba, “¿ardiendo toda la eternidad? Pues bueno, pues vale. Pues ya me acostumbraré. A fuerza de arder…” Años más tarde, haciendo bulto en una asamblea con el enquistado enfrentamiento político de fondo, cambiando pareceres sobre el tema de la tortura (“llegado el momento hay que hacerse el Arregi”, comentaba medio en serio medio en broma un ocasional orador), quien más, quien menos pensábamos lo mismo que cuando aquel ensotanado hablaba del infierno: que, llegado el momento… “bah, no será para tanto”. Hoy, escuchándole a Xabi, me he acordado de todo ello, y siendo consciente de tal paralelismo a la hora de reaccionar ante ambas situaciones de tormento, he visto que el infierno existe. Ya no tengo ninguna duda. Al menos, en la Tierra, sí, una de sus manifestaciones más tenebrosas.
LAS “SACAS” DEL SIGLO XXI
BARRICADA, LLEGAN LOS CUERVOS... SI ES QUE ALGUNA VEZ SE FUERON.
A pesar de que, cosa de los vídeos que hemos venido subiendo, algunos piensen que sólo nos gusta La Polla Records (bueno, y The Kagas, The Meas y Gatillazo, grupos comandados los cuatro por el gran Evaristo) no, también nos gustan otros; aunque tampoco muchos más, dados a pensar como somos que los grupos musicales verdaderos de cada cual son los que ponen o han puesto la banda sonora a su vida, y éstos, como los amigos verdaderos, pueden ser contados con los dedos de una mano. Así pues, dicho esto, diremos que dentro de ese selectísimo número de bandas, aun a una distancia prudencial, podrían encontrarse los Barricada: sobre todo tras la publicación del disco “La tierra está sorda”, trabajo del que nos fascinaron varias descargas. “Descargas”… entendiendo dicha voz como sinónimo de “noqueantes trabucazos” –si se quiere-, para nada relacionada con las descargas de Internet. Detonaciones como Sotanas, Pétalos o, principalmente, Llegan Los Cuervos, demoledora canción con el siempre inquietante tema de las listas negras y las “sacas” de fondo: apócope eso de “sacas”, por si alguno no lo sabe, de “sacas de presos”, denominación utilizada para definir determinadas situaciones de terror con sistemático resultado de muerte ocurridas en las cárceles del estado español durante la carnicería de 1936. El procedimiento consistía en sacar a los presos, con nocturnidad, premeditación, alevosía e indisimulable afán de revancha y venganza, para asesinarlos sin posibilidad alguna de defensa. Pues bien, tantos años después, en el contexto de la sempiterna confrontación Euskal Herria/Estado (incluso para quienes siguen la cuestión desde la barrera, es indudable que existe dicha guerra), nosotros, los integrantes de Información y Agitación, somos conscientes de que uno de los bandos, el actualmente portador de las esencias de la España Una, Grande y Libre (denominadas ahora las mismas “las de la joven democracia española”), no está dudando nada a la hora de recurrir nuevamente a las denominadas “sacas” con el fin de lograr sus objetivos: ¿la paz? No, aplastar a su actual enemigo, el pueblo vasco: más allá que la Eta –únicamente-, todo que tenga que ver con lo vasco. Usar la aplicación de continuas razzias o “sacas” para tratar de diezmar a dicho “enemigo”, además de otras tácticas igual de maquiavélicas y siniestras: obligar a pagar abusivas fianzas a los familiares de los “sacados” a cambio de su libertad (una libertad, dicho sea de paso, pagada a precio de oro y totalmente condicionada), el injustificable abuso de la prisión preventiva, las desorbitadas condenas/chantaje o la deslocalización de los presos por las prisiones del Estado. La dispersión de los prisioneros. Y es que, respecto a esto último, ningún penado, que sepamos, es condenado por sentencia a cumplir pena lejos de su tierra, y mucho menos sus familiares o amigos, a recorrer miles de kilómetros para visitarlos. Así pues, vemos que todo vale contra todo lo relacionado con lo vasco, la nueva amenaza en los actuales tiempos, una vez cautivo, desarmado, desmantelado y suicidado el comunismo; y es que, al parecer, siempre conviene tener un enemigo en casa. Hagan lo que hagan, quieran hacer lo que quieran hacer, todo vale contra los demonizados vascos: en nombre del estado de derecho, de la “seguridad” y de la ley ahora, como antes en el nombre de Dios, la patria, el rey... O del Caudillo –en su defecto-, así proclamado a sí mismo, qué gracioso, por la gracia de Dios. Ah, y claro está, convenientemente adaptado dicho proceder, las “sacas”, a las democráticas formas del siglo XXI. Llevadas a cabo las mismas de forma totalmente aséptica, sutil y sibilina, toda vez que en nuestros días no se puede matar físicamente (estaría mal visto en la “Europa de las libertades”), aunque, por lo visto, sí picológicamente: perdón, “psicológicamente”, que se nos ha olvidado la “s”; en qué estaríamos pensando. Así pues, de noche igualmente, vemos cómo se sigue allanado el descanso de los llamados a ser “sacados” sin ningún tipo de garantía de sus lechos: de sus casas, donde, a la espera de la “saca”, muchos cumplen condena… sabiéndose condenados de antemano. Tras haberlo sido previamente a las catacumbas de la clandestinidad, a un 4º grado -a nuestro juicio (esto es, a la libertad controlada en que vivimos)-, condenados a la espera de la regresión del mismo…A su triste y predecible final.
21.1.11
A UPN LE GUSTAN LOS LOGOTIPOS Y LOS VÍDEOCLIPS... ¡DE OTROS!
